El Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha obtenido la patente de un nuevo procedimiento para el cultivo de paralarvas de pulpo (Octopus vulgaris)

Caprélidos para cultivar pulpos
Caprélidos Phtisica marina (izquierda) y Caprella equilibra (derecha)
Este procedimiento se basa en una dieta especial que comprende caprélidos y gammaridos, condiciones de luz, renovación del agua, temperatura y otros factores cruciales para el desarrollo correcto del cultivo del pulpo.

El potencial del pulpo en la acuicultura

La elevada fecundidad, rápido crecimiento y fácil adaptación a la vida en cautividad por parte de los pulpos hace que sean un buen candidato para la diversificación de la acuicultura hacia esta especie que, además, tiene un elevado precio de mercado y alta demanda.

Los inicios del cultivo de pulpo en Galicia

Las experiencias de cría en cautividad de pulpo se iniciaron en Galicia en el año 1996, donde se pudo comprobar que juveniles de 750 gramos alcanzaban la talla comercial (2,5-3 kg) en tan solo 4 meses. Durante 1997, aplicando los conocimientos recabados, se obtuvo una primera producción de 12 toneladas.

Las limitaciones de este tipo de producción pronto se pusieron de manifiesto ya que el suministro de individuos para el engorde era totalmente dependiente de los juveniles capturados del medio natural. Por lo que fue disminuyendo hasta la fecha actual en la que prácticamente no existe engorde de pulpo juvenil en Galicia.

También es complicado el engorde de adultos ya que no existe en el mercado ningún alimento específico, por lo que se tiene que alimentar con crustáceos y peces congelados, aunque recientemente (2017) se han obtenido mejoras en los resultados obtenidos con dietas artificiales.

paralarva de pulpo cultivado
Paralarva de pulpo cultivada en el IEO

La solución a los problemas: la producción de juveniles

La viabilidad de la producción de pulpo a nivel comercial depende principalmente de incrementar la supervivencia de los individuos durante la fase conocida como “paralarva“. La duración de esta fase es muy variable, pudiendo durar 65-70 días a 20ºC. La fisionomía del pulpo en esta fase es muy significativa, presentando 3 ventosas en cada brazo y pesando entre 0,20-0,30 mg de peso seco.

La alta mortalidad, prácticamente del 100% en los primeros días de vida, impedía la producción de juveniles a nivel comercial. Además, la bibliografía sobre cultivo de pulpo ha sido producida mayoritariamente en Japón, pero recientemente se ha demostrado que la población de Japón es una especie diferente denominada ahora Octopus sinensis (Amor, M. D. et al. 2017), por lo que cualquier comparación de resultados ha de hacerse con precaución ya que los resultados han sido diferentes y poco reproducibles en la población europea.

En las primeras fases de vida los mejores resultados se habían obtenido con zoeas de centolla (Maja sp.).

Sin embargo, la tasa de supervivencia sigue siendo muy baja, no llegando a superar nunca el 5% y los resultados de ensayos posteriores han mostrado una gran variabilidad.

Por si fuese poco hay que añadir que el cultivo de zoeas de crustáceos no es viable a escala comercial dado el coste y la dificultad para su obtención en grandes cantidades. Hasta el día de hoy la única presa viva viable es la Artemia sp. pero los resultados han sido desalentadores al no conseguirse el asentamiento de paralarvas alimentadas con esta especie.

Las microdietas artificiales han sido otro de los intentos para lograr el correcto desarrollo de las paralarvas, pero hasta ahora no se han observado mejoras significativas en la supervivencia.

paralarva de pulpo en fase de asentamiento
Paralarva de pulpo en fase de asentamiento

La clave de esta nueva invención: nuevos parámetros de cultivo y nuevas presas

Se han identificado dos gammaridos del género Jassa spp. y dos géneros de caprélidos Caprella spp. y Phtisica spp. como nuevas presas para el cultivo de paralarvas de pulpo, tanto los gammaridos como los caprélidos pertenecen al grupo de los Anfípodos.

Tanto los gammaridos como los caprélidos se obtienen con facilidad de las cuerdas empleadas en las bateas de cultivo de mejillón.

Los gammaridos también pueden obtenerse en los canales de salida de cetáreas y depuradoras de mejillón. Basta con sumergir las cuerdas o masas de mejillón en un tanque con agua y agitarlas suavemente, la mayoría se separarán de ellas y se irán a las paredes del tanque, después se incorpora un aireador y se transportan dichos tanques a las instalaciones de cultivo. Se pueden alimentar con carne de peces o moluscos y pienso de pescado añadiendo ad libitum.

Estas presas se pueden adicionar como alimento único o en combinación con Artemia sp. u otras zoeas de crustáceos. Las densidades, en el caso de ambas presas, serían las mismas descritas en el estado de la técnica actual, entre 0,1 – 1 individuos por mililitro. El número de tomas recomendado es de 3 a 5 diarias.

Los gammaridos se adicionan desde los 1 a 10 días de vida hasta el asentamiento, mientras que los caprélidos se adicionan desde los 20-30 días hasta el asentamiento. Pero se debe observar a los individuos para valorar su tamaño al nacer y su capacidad para atacar e ingerir la presa y adecuar el comienzo de la alimentación con las diferentes presas.

La densidad de paralarvas recomendada es de 3-7 paralarvas por litro, para optimizar el número de presas por paralarva y evitar el estrés de los individuos. En los tanques de asentamiento la densidad se reducirá hasta los 0,1 – 0,5 paralarvas por litro y se suministran, idealmente, de 3 a 5 presas por paralarva al día, distribuyendo las tomas de manera que siempre haya presas disponibles.

gammaridos para cultivo de pulpo
Gammaridos Jassa falcata y Jassa marmorata

Otro aspecto importante de esta invención es que establece que no se debe sifonar el fondo durante todo el cultivo, dejando que las presas que sobrevivan lo colonicen y lo mantengan limpio, ya que son detritívoros.

La temperatura del agua de cultivo preferida es la mantenida siempre entre 18 – 20ºC y la salinidad del agua de alrededor de 35-36 g/L evitando caídas bruscas.

En la patente se detallan muchos otros aspectos importantes, como la manera de determinar el peso seco de las larvas, la concentración de oxígeno, la adición de microalgas (agua verde), la recirculación del agua, etc. os dejamos un link al final del artículo para poder consultar todo el documento.

Mediante el procedimiento de la presente invención se han conseguido unos datos de supervivencia de:
  • >90% a los 40 días de edad
  • >80% a los 50 días de edad
  • >65% a los 60 días de edad

Estos resultados son superiores a los mejores obtenidos hasta ahora con centolla y artemia, cuyas paralarvas raramente superan los 30 días de edad. Además hay incrementos en el peso de entre un 5 – 6% de su peso seco al día, superiores también a los protocolos de Artemia y casi igual a los de centolla.

Dada la enorme disponibilidad natural de las presas utilizadas se entiende que esta invención permitiría una producción industrial, existiendo la posibilidad de llevar a cabo una producción multitrófica asociada a las bateas y cetáreas.

Enlace a la patente completa concedida al IEO el pasado 15.01.2020 : https://consultas2.oepm.es/InvenesWeb/detalle?referencia=P201731369